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Interocepción

Los latidos del corazón podrían guardar la clave para entender el mundo interno de los bebés

Un artículo publicado en el portal científico eLife, explica cómo investigadores crearon un nuevo experimento para comprobar cuán conscientes son los bebés de las señales internas de sus cuerpos. La capacidad de detectar conscientemente las señales de su cuerpo se llama interocepción, y algunas personas son más conscientes de estas señales que otras. Estas diferencias entre las personas pueden influir en una amplia gama de procesos psicológicos, incluyendo cuán fuertemente se sienten las emociones, su toma de decisiones y la salud mental.

"Comprender cuándo empezamos a ser conscientes de las señales internas y cómo esta capacidad difiere entre las personas, es realmente importante", explica el profesor Manos Tsakiris, del Departamento de Psicología Royal Holloway, en la Universidad de Londres. "A pesar de que sabemos que este tipo de conciencia juega un papel crucial en la cognición en la edad adulta, no sabemos prácticamente nada acerca de sus orígenes durante el desarrollo temprano. ¿Cómo y cuándo se desarrolla esta capacidad y cómo esto influye en lo que somos como adultos?"

Mediante la creación de una nueva prueba llamada iBEATS, los investigadores pudieron medir esta capacidad por primera vez, encontrando que los bebés de tan solo cinco meses son capaces de detectar sus propios latidos cardíacos.

"Si usted siente mariposas en el estómago antes de un discurso, o siente su corazón golpeando en su pecho cuando está asustado, usted está utilizando una habilidad llamada interocepción", explica la Dra. Lara Maister, también del Royal Holloway y el Warburg Institute, en la Escuela de Estudios Avanzados de la Universidad de Londres. "Hemos creado un nuevo experimento para detectar si los niños pequeños utilizan la interocepción, y así conseguir determinar cuándo se desarrollan estas habilidades".

Históricamente, la comprensión de cómo los bebés procesan sus señales internas ha sido compleja; hasta ahora, no ha habido manera de medir la interocepción en los infantes. Los investigadores midieron si los bebés pueden diferenciar entre un personaje animado que se mueve en sincronía o fuera de sincronía con su propio latido del corazón. Los bebés preferían observar al personaje que se estaba moviendo fuera de sincronía, lo que sugiere que incluso a esta edad temprana, los bebés son sensibles a sus propias señales interoceptivas.

La prueba también mostró que algunos bebés eran más sensibles que otros. Los investigadores midieron la actividad cerebral y los bebés que habían demostrado una fuerte preferencia en la tarea iBEATS también mostraron una señal cerebral mayor conocida como Potencial Evocado por el Corazón (o HEP, por sus siglas en inglés) que refleja cómo nuestro cerebro procesa las señales del corazón. Esta señal cerebral interoceptiva especial se hizo más fuerte cuando los bebés veían a las personas haciendo expresiones faciales negativas como miedo o ira. Esto sugiere que la forma en que los bebés experimentan emociones puede estar estrechamente vinculada a las respuestas de sus cuerpos.

Ahora, es posible que al usar esta prueba y seguir a los bebés a medida que crecen, permitirá a los investigadores rastrear la manera en que la conciencia de las señales corporales internas cambia a medida que envejecemos, para apoyar la auto-conciencia, el desarrollo emocional y cognitivo y cómo estos procesos impactan en la salud mental mientras crecemos.

Artículo original del estudio disponible en: https://elifesciences.org/articles/25318