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¿Qué debes evitar en el embarazo?

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Algunas personas consideran el embarazo como una enfermedad o un estado de imposibilidad o invalidez; no obstante, se trata más bien de una etapa muy significativa que merece ser valorada y respetada.[/vc_column_text][vc_column_text]Si bien no es una enfermedad, el embarazo no es un estado habitual; es una nueva normalidad que rompe con la cotidianidad de una mujer, pareja o familia en la que está en juego la concepción de un nuevo ser y todo lo que se haga, bueno o malo, repercutirá en la vida del bebé.[/vc_column_text][vc_column_text]Pensando en la salud de la madre y en la protección del pequeño, a continuación se mencionan algunas cosas que debes evitar durante el embarazo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

Consumir alcohol

Bien sea antes o durante el embarazo, las mujeres debes suspender el consumo del alcohol, ya que este puede producir diferentes problemas para la gestación. Los efectos negativos no dependen de la edad gestacional, se cree que las primeras semanas del embarazo son las más importantes para la formación orgánica y anatómica del feto.

Si bien el alcohol puede afectar en cualquier mes de gestación, hay que tener bastante cuidado con esto y tener en cuenta que una copa pequeña, una lata de cerveza o un trago pequeño, tiene el suficiente poder nocivo para producir una secuela en el futuro para el bebé.[/vc_column_text][vc_column_text]Así mismo, el alcohol está relacionado con la probabilidad de aborto espontáneos, parto prematuro, desprendimiento de la placenta y la restricción del crecimiento del bebé, lo que quiere decir que el bebé no alcanzará su tamaño normal, sino que quedará más pequeño y no tendrá una ganancia de peso durante el embarazo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”8575″ img_size=”full” alignment=”center”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

Tabaquismo

Los problemas nocivos del consumo de cigarrillo para la salud humana son muy conocidos; fumar aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, enfisema, enfermedades del corazón, entre otras complicaciones.[/vc_column_text][vc_column_text]Durante el embarazo, el hábito de fumar también presenta riesgos para el bebé. El monóxido de carbono presente en el humo del cigarrillo, disminuye la cantidad de oxígeno que el feto necesita para crecer y la nicotina reduce la circulación sanguínea hacia el feto; como resultado, las mujeres que fuman tienen un mayor riesgo de dar a luz a bebés con bajo peso, lo que significa una mayor probabilidad de problemas médicos en el futuro.[/vc_column_text][vc_column_text]De hecho, generalmente se espera que los bebés nacidos de madres fumadoras, pesen media libra menos que aquellos que nacen de madres no fumadoras, la diferencia exacta en el peso de nacimiento depende de cuánto haya fumado la mamá durante el embarazo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]Adicionalmente, fumar está vinculado a un mayor riesgo de parto prematuro, aborto espontáneo, desprendimiento prematuro de la placenta, una ruptura prematura de las membranas amnióticas y también con el síndrome de muerte súbita del lactante.

Dejar de fumar puede ser extremadamente difícil, pero aún con solo disminuir la cantidad de cigarrillos fumados al día, se puede beneficiar la salud del bebé y por supuesto de quien lo consume.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”8578″ img_size=”full” alignment=”center”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

Cafeína

No hay evidencias que demuestren que la cafeína sea mala para las embarazadas; sin embargo, ingerir cafeína en grandes cantidades puede aumentar el riesgo de aborto de bebés con bajo peso. La mayoría de los estudios indican que se necesitan más de 300 miligramos de cafeína al día, para que ésta tenga efectos negativos sobre el bebé.

Una taza de café promedio contiene entre 100 y 150 miligramos de cafeína, el té contiene un poco menos de 50 a 100 miligramos y las gaseosas aproximadamente 36 miligramos por cada 12 onzas, así que tomarse hasta 2 tazas de café de 8 onzas cada día o el contenido equivalente de cafeína en otros alimentos y bebidas no representa ningún riesgo.[/vc_column_text][vc_column_text]Durante el embarazo, muchas mujeres se preguntan acerca del contenido de cafeína en el chocolate; pues bien, si tienes cierta inclinación por el dulce de chocolate estarás feliz de saber que una barra de chocolate de tamaño promedio o una taza de chocolate caliente, contienen solamente cerca de 6 miligramos de cafeína. El consumo frecuente de cafeína aumenta las ya frecuentes visitas al baño. Evita tomar café o té durante la noche, porque de lo contrario, puedes despertarte varias veces en la madrugada para ir al baño.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_single_image image=”8576″ img_size=”full” alignment=”center”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

Deportes de alto impacto o ejercicios excesivos

Expertos aconsejan que una mujer que haya realizado actividad física previa y que no tenga ninguna contraindicación médica para su realización, puede seguir haciendo el deporte que más le guste, teniendo en cuenta una serie de complicaciones que pueden aparecer en el embarazo. La mujer embarazada tiene más riesgo de torceduras y de esguince, por la laxitud de los ligamentos. Tiene más riesgo de caídas, sobre todo al final del embarazo, cuando su barriga es más grande.[/vc_column_text][vc_column_text]Se recomienda hacer ejercicio dentro del sentido común, sin excederse y alejada de los riesgos. Es indudable que el ejercicio físico tiene unas ventajas enormes para el embarazo; para la madre y para el feto, pues ayuda al control del peso y a que la madre tenga menos riesgo de desarrollar diabetes gestacional o preeclampsia.[/vc_column_text][vc_column_text]A una mujer que realiza ejercicio físico, previo al embarazo, se le recomienda que siga realizando 30 minutos al día de actividad física, durante 5 o 7 días a la semana. Una mujer que empieza de cero, que no ha hecho un gran ejercicio antes del embarazo, se le recomienda que realice unos 15 minutos al día, durante unos tres días y que vaya aumentando la intensidad y la frecuencia según se vaya encontrando más cómoda.[/vc_column_text][vc_column_text]Los ejercicios más recomendados son; caminar, hacer Jogging, Pilates y Yoga que ahora está muy de moda. Desde luego, el más recomendado es la natación, pues es el más completo para la mujer embarazada. El realizarlo dentro del agua, evita las incomodidades del final del embarazo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_raw_html]JTNDaWZyYW1lJTIwc3R5bGUlM0QlMjJib3JkZXItcmFkaXVzJTNBMTJweCUyMiUyMHNyYyUzRCUyMmh0dHBzJTNBJTJGJTJGb3Blbi5zcG90aWZ5LmNvbSUyRmVtYmVkJTJGZXBpc29kZSUyRjNuY3I4TVU0NnRiTFJleVlNVkZHcFklM0Z1dG1fc291cmNlJTNEZ2VuZXJhdG9yJTIyJTIwd2lkdGglM0QlMjIxMDAlMjUlMjIlMjBoZWlnaHQlM0QlMjIyMzIlMjIlMjBmcmFtZUJvcmRlciUzRCUyMjAlMjIlMjBhbGxvd2Z1bGxzY3JlZW4lM0QlMjIlMjIlMjBhbGxvdyUzRCUyMmF1dG9wbGF5JTNCJTIwY2xpcGJvYXJkLXdyaXRlJTNCJTIwZW5jcnlwdGVkLW1lZGlhJTNCJTIwZnVsbHNjcmVlbiUzQiUyMHBpY3R1cmUtaW4tcGljdHVyZSUyMiUzRSUzQyUyRmlmcmFtZSUzRQ==[/vc_raw_html][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

Rayos X

Antes de cualquier prueba con Rayos X, el médico deberá evaluar la necesidad de realizarla. Se puede optar por otra vía, una radiografía u otra prueba alternativa para evitar posibles daños en el bebé.[/vc_column_text][vc_column_text]Es necesario tener en cuenta que los rayos X poseen radiaciones de alta frecuencia, capaces de alterar la estructura de las moléculas de las células. Estas radiaciones pueden ser perjudiciales para para la mujer y el bebé, causando muerte celular y considerables alteraciones en la formación de gametos. También puede afectar la implantación de gametos en el útero.[/vc_column_text][vc_column_text]En el bebé, los daños que pueden producir los rayos X, están directamente relacionados con el tiempo de exposición a la radiación y la parte del cuerpo involucrada.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_video link=”https://youtu.be/sAwXS03HsrY”][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]

Las dietas

Puede que tengas unos kilitos de más, pero debes tener presente que no puedes empezar una dieta por tu cuenta. Es necesario que acudas al especialista. Durante las primeras semanas se forma el bebé, por ello es vital que reciba todos los aportes alimenticios de mamá.[/vc_column_text][vc_column_text]Ya sea para perder peso, o para ganar un poco, cambiar las pautas alimenticias se debe hacer solo bajo la supervisión y la recomendación de un profesional, ya que si consumes muchas grasas, bebidas calóricas, dulces, y omites las frutas, las verduras y los alimentos realmente saludables, necesitas tomar el control y cambiar tu alimentación. De este modo tu bebé obtendrá los nutrientes necesarios.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][rcblock id=”6025″][/vc_column][/vc_row]

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